Una de las grandes tragedias está en dedicar tiempo nutriendo un gran sueño, una “magnífica obsesión” y que nunca se convierta en realidad. Morir con tus sueños dentro de ti, esperando para otro tiempo, otro día, o un “gran quiebre” es el mayor de los fracasos. ¡No podemos esperar!
Literalmente cada cosa que ves y cada herramientas que utilizas, aún la silla en la que estás sentado, comenzó como nada a partir de un pensamiento. Alguien tuvo una idea de una silla. Henry Ford tuvo la idea de que los automóviles podían estar en cada garaje. Tu computadora comenzó como una idea y una serie de enormes mecanismos en los 40´s. La computadora que estás mirando ahora comenzó como con la idea de alguien de que podrían fabricarse y venderse mejor, más rápido y más barato.
Todo comienza con una idea. Siempre es así y siempre lo ha sido.
Muchas personas han indicado que las “ideas son cosas”. Los pensamientos y las palabras tienen el poder de movernos, de cambiarnos, y de convertir la vida en cosas tangibles. En un sentido, nuestro mundo está hecho de pensamientos y palabras.
Pero existe un océano entre una idea y su realización.
Muchas “cosas” que han nacido nunca dan fruto debido a que fallan en el recorrido entre el potencial y la realidad. Este espacio sólo puede salvarse con acciones diarias.
¿Cuántas veces has pensado en algún invento o un proceso que podría merecer una fortuna, y encontrar después que el mismo producto (o algo similar) está a la venta unos meses más tarde? Muchos hemos vivido esa experiencia. Alguien se apropió de tu idea con la diferencia de que ellos especificaron el sueño.
Aquí se presentan algunos puntos básicos para hacer que tus sueños se conviertan en realidad:
1. Ten una lista de grandes cosas.
En tu escritorio o en el espejo de tu baño, ten una lista con tus proyectos, metas y compromisos más importantes. Mantenla donde puedas verla, y leerla, cada día. Mantenla actualizada. Uno hace lo que uno piensa.
2. Ten una lista de pequeñas cosas.
Haz una lista de tareas, llamadas telefónicas y notas de cinco minutos, que puedas hacer en cualquier lugar, en cualquier tiempo. Cuando tengas un momento, haz esa llamada. Cada día, envía una nota o lee algunas páginas. Siempre conoce “qué sigue” y toma acción, cada uno de los días.
3. Planea tus días.
Cada noche, planea el día siguiente. La primer cosa de la mañana es trazar tu estrategia. ¡Lo líderes siempre hacen esto! No es algo nuevo. Pero sólo sobre un 4% de la población lo hace. Escribe tus prioridades y elige tus acciones diarias.
4. Toma un magnífico cuidado sobre ti mismo.
Gente saludable, alegre y energética obtiene lo mejor. Toma tiempo y energía alcanzar grandeza. Si tú “no tienes tiempo”, o estás cansado o muy distraído, no alcanzarás tus sueños. Dale importancia a tu propio ser.
Todos hemos escuchado la frase “Roma no se construyó en un día”. Sabemos que “una jornada de miles de millas comienza con un simple paso”, al igual que hemos escuchado la oración que finaliza con “dame el coraje para cambiar las cosas que yo pueda”.
Muchos no alcanzamos las cosas que podríamos porque en general, las cosas humanas no son “grandes” cosas. Nosotros hacemos cosas pequeñas. Nos levantamos, vamos a trabajar, abrazamos lo que amamos, hacemos llamadas. Equilibramos el talonario de cheques, nos ejercitamos y tenemos cenas. Hacemos pequeñas cosas, en el tiempo correcto, en la forma correcta, y hacemos mucho de ello.
Si quieres alcanzar grandes cosas, haz pequeñas cosas y amontónalas una sobre otra, hasta que alcances las estrellas. ¡Comienza hoy!
Sobre el autor:
Philip E. Humbert, PhD. Copyright (c) 2007, all rights reserved.
U.S. Library of Congress ISSN: 1529-059X
Contact him at: http://www.philiphumbert.com or email to Coach@philiphumbert.com
Adptación de MGS-AJCD para Coach Profesional.
viernes, 29 de febrero de 2008
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